
La meditación es una práctica milenaria que está teniendo una gran popularidad en Occidente en la última década, porque son muchos los beneficios que aporta para el bienestar mental y emocional y es muy útil en los tiempos que corren.
Ya sea para calmar la mente, para encontrarse a uno mismo o para reducir la ansiedad o el estrés, cada vez hay más gente interesada en incorporar esta práctica a su vida diaria, mejorando su calidad de vida.
Pero meditar no siempre es fácil, especialmente al principio, porque requiere disciplina y práctica para perfeccionarla. Y por más que aparentemente no sea muy demandante físicamente, también exige esfuerzo. Nada es gratis en esta vida, pero si conocés todo lo que la meditación puede aportarle a tu vida, es bastante probable que sientas la necesidad de empezar a familiarizarte con sus técnicas.
Los 7 pasos para aprender a meditar
La clave para desarrollar el hábito de la meditación es encontrar el momento perfecto para vos y el tipo de meditación y la postura que encaja con vos. Al principio podés experimentar con los distintos tipos de meditación y la postura correcta para encontrar la comodidad necesaria y el estado mental ideal para llevar adelante esta práctica.
Pero tenés que saber que para superar las resistencias que a veces podés encontrar durante el proceso meditativo, seguir adelante con la práctica es lo que realmente te hace mejorar. Si querés saber cómo meditar correctamente, seguí estos pasos que te indicamos a continuación.
1- Ponete ropa cómoda
Lo primero que tenés que hacer para meditar y estar en el aquí y ahora es usar ropa cómoda. Sacarte los zapatos y elegir una prenda ancha es la mejor alternativa para sentirte listo para meditar. Olvidate de la ropa ajustada y sacate el reloj u otros accesorios que puedan molestar.
2- Buscá un lugar tranquilo
Es necesario encontrar un lugar que te permita estar relajado y sin interrupciones ni interferencias. Puede ser una habitación de tu casa, la orilla del mar o tu jardín... Cualquier lugar sirve si te permite estar cómodo y centrado, totalmente metido en la actividad que vas a arrancar.
3- Sentate de manera correcta
Para meditar tenés que sentarte de manera correcta, es decir, en el suelo con la espalda recta pero sin tensiones, respirando hondo y manteniendo los hombros y los brazos relajados. Algunas personas prefieren sentarse en una silla o de rodillas en vez de la postura clásica, y también existe la meditación acostado. Sea cual sea la posición que adoptes, la espalda siempre tiene que estar recta y el cuerpo, en especial los hombros y los brazos, relajado.
4- Centrate en un objeto
Centráte en un objeto o en la respiración (con los ojos cerrados) cuando recién arrancás con la práctica meditativa. Más adelante, podés hacer otros tipos de meditación, como el “escaneo corporal” o la meditación centrada en los sonidos.
5- Aceptá los pensamientos que surgen y seguí adelante
Es habitual que, durante la práctica de la meditación, surjan distintos pensamientos: nuestros problemas personales, la incomodidad del momento o la inseguridad de estar haciendo bien la meditación o no (algo que suele pasar cuando recién empezamos con esta práctica). Pero esto es algo normal y, por lo tanto, tenemos que aceptarlo.
La meditación se centra en la idea de que el bienestar psicológico es un estado que surge de la aceptación de los pensamientos, las emociones y las sensaciones corporales sin intentar eliminarlos ni modificarlos, simplemente hay que observarlos sin juzgarlos. Por lo tanto, cuando aparezcan estos pensamientos, simplemente tenés que aceptarlos y después volver a centrar la atención en el objeto, la respiración, el sonido o la sensación corporal.
6- Aumentá tu tiempo de meditación de forma progresiva
Cuando recién arrancás con la meditación, tenés que empezar de a poco para después ir aumentando el tiempo. Es ideal empezar con la meditación de un minuto, para llegar de a poco a los 20 o 30 minutos diarios que te van a ayudar a mejorar tu bienestar.
7- Sumalo a tu rutina diaria
Después de leer los pasos anteriores, ahora ya estás listo para hacer de la meditación un hábito saludable. Con la práctica te vas a convertir en un gran meditador, lo que te va a ayudar a lograr los beneficios de esta milenaria práctica.




