
Este método, que conecta la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación, puede realizarse con máquinas o en el suelo. Además de tonificar y moldear los músculos, fortalecer el abdomen, combatir los dolores lumbares y mejorar la flexibilidad y la coordinación, entre otras ventajas físicas que se le atribuyen, el pilates también ofrece una serie de beneficios psicológicos.
Mejora la concentración
En un principio, esta disciplina fue llamada crontología por la necesidad de utilizar la mente para controlar el cuerpo, ya que busca alcanzar la armonía y el equilibrio entre ambos.
Por eso, una de las grandes recompensas psicológicas y uno de los principios fundamentales del pilates es precisamente la concentración, el puente entre la consciencia y el movimiento. Para poder controlar la respiración y cada uno de los movimientos del cuerpo, es necesario trabajar la capacidad de concentración, que puede aumentar con el paso de las sesiones.
Reduce el estrés
Esta disciplina puede ser una herramienta para controlar la ansiedad y modular las respuestas del cuerpo al estrés físico, mental y emocional. Gracias a la unión entre cuerpo y mente, los problemas pueden quedar en segundo plano durante los minutos que dura la sesión, generando una sensación de bienestar y calma.
Al concentrarte en los movimientos y controlar la respiración, ayudás a reducir la tensión y eliminar el estrés.
Ayuda a dormir
Al alcanzar un estado elevado de relajación y ayudar a eliminar los pensamientos negativos de la mente, practicar pilates puede favorecer el sueño y un buen descanso.
Además, mediante la inspiración profunda y la exhalación, se favorece una mejor oxigenación de la piel, los músculos y los órganos internos, lo que puede llevarte a un estado de mayor relajación cuando llega el momento de descansar.
Conciencia corporal
El pilates es una actividad en la que se trabaja cuerpo y mente para alcanzar la armonía entre ambos. Con el paso del tiempo, adquirís cierto grado de conocimiento sobre vos mismo y tus sensaciones.
La conciencia corporal permite descubrir distintas zonas del cuerpo, sus mecanismos y sus posibilidades gracias al alto nivel de control y concentración que exige esta práctica.
No es una tarea sencilla, pero lo importante es no tirar la toalla y continuar intentándolo, dando lo mejor de vos en cada sesión. Con el tiempo, vas a notar cómo mejora tu flexibilidad, tu fuerza o tu resistencia.
Mejora la autoestima
Al comenzar a ver los cambios que se producen en el cuerpo, más tonificado y ligero, la propia confianza puede verse fortalecida y puede resultar más sencillo empezar a dejar de lado hábitos poco saludables, como fumar o comer en exceso.
Todos estos pequeños cambios pueden contribuir a una rutina más saludable, con el pilates como impulso.




