Trucos para el buen descanso

Dado que la alimentación, el estado emocional y las actividades que realizamos durante el día pueden repercutir en la conciliación del sueño, estos son algunos trucos para alcanzar un buen descanso nocturno:

No consumas cafeína desde unas 6 horas antes de acostarte: dado que la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, su consumo puede dificultar la conciliación del sueño y también interrumpir el descanso. Por eso, sustituí el café por otra infusión relajante y usá productos sin cafeína o descafeinados horas antes de acostarte.

No hagas ejercicio aeróbico desde 2 horas antes de acostarte: el ejercicio aeróbico eleva la frecuencia cardíaca y genera una fuerte estimulación, por lo que en algunas personas puede significar dificultad para dormir si se ejercitan justo antes de ir a la cama. Podés dejar para última hora del día actividades no aeróbicas que, por el contrario, relajan, como el stretching o el yoga.

Tomá un vaso de leche antes de acostarte: los lácteos poseen triptófano, un aminoácido que favorece la liberación de serotonina, hormona que nos relaja y contribuye a dormir mejor. Por eso, beber un vaso de leche antes de acostarnos puede permitirnos dormir con mayor facilidad.

Apagá tu celular y la computadora una hora antes de acostarte: esto permitirá que, al momento de dormir, la cabeza no esté todavía en el trabajo, sino que pueda alejarse, aunque sea parcialmente, de tu agenda agitada y los problemas inmersos en ella. Además, eliminamos una potencial interrupción al momento de conciliar el sueño.

Date una ducha caliente: no solo puede ser un factor relajante, sino que la temperatura del baño repercutirá después en la temperatura corporal, reduciéndola, lo cual provoca sueño.

Realizá una tarea relajante justo antes de dormir: leer un libro, escuchar música, meditar o realizar ejercicios de relajación muscular puede ser una buena manera de propiciar el descanso posterior.

Propiciá la oscuridad para dormir: al momento de acostarte procurá tener la mayor oscuridad posible en tu habitación, pues la oscuridad induce la liberación de melatonina, hormona que favorece el sueño.

Si no podés dormir, no te quedes en la cama: si en el plazo de 30 minutos posterior a acostarte no podés conciliar el sueño, no te quedes en la cama, sino levantate y tomá un vaso de leche o realizá nuevamente alguna actividad relajante. Cuando sientas sueño, acostate de nuevo.

Muchas actividades, comidas, bebidas u otros factores impiden que podamos dormir adecuadamente. Por eso, estos trucos pueden contrarrestar ese efecto y ser de ayuda para lograr un buen descanso nocturno que repercutirá favorablemente en la salud, al permitirnos estar más concentrados, más animados y menos estresados durante el día.

Más contenido de Descanso

Ver más