
Además de brindar una dosis significativa de antioxidantes, el hábito de tomar café por la mañana puede aportar distintos beneficios. Para aprovechar al máximo tu bebida favorita, te dejamos estos seis consejos. Quizás descubras que disfrutás aún más de tu ritual mañanero.
Bebé un vaso de agua primero
Investigaciones han demostrado que, aunque la cafeína es un diurético, lo que significa que puede aumentar la pérdida de líquidos, el cuerpo puede adaptarse a un consumo habitual de cafeína y reducir este efecto.
Sin embargo, muchas personas que comienzan el día con café descubren que no toman suficiente agua durante el resto del día. Si sos una de ellas, intentá tomar al menos un vaso de 250 ml de agua cuando te despiertes.
Eliminá los edulcorantes artificiales
Pueden no aportar calorías, pero algunas investigaciones señalan que los edulcorantes artificiales pueden estimular los antojos y estar relacionados con un mayor riesgo de obesidad, enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2.
Si acostumbrás a usar edulcorantes, podés intentar tomar el café sin endulzar o usar una pequeña cantidad de azúcar.
Reducí el consumo de azúcar
La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite diario de seis cucharaditas de azúcar para las mujeres.
Si agregás azúcar al café, tené en cuenta la cantidad que consumís a lo largo del día. En lugar de agregarla directamente desde un recipiente, podés usar sobres individuales o una cuchara medidora para controlar mejor la cantidad.
Si usás leche previamente endulzada o un sustituto de crema, podés evitar agregar azúcar adicional.
Usá leche o alternativas de origen vegetal
Si te gusta tomar el café con leche, podés optar por leche o crema de origen vegetal.
También podés probar alternativas elaboradas a base de almendras, coco, castañas de cajú u otras fuentes vegetales. Algunas pueden tener menos calorías que las opciones tradicionales.
Si preferís una versión saborizada o endulzada, consultá la información nutricional para conocer la cantidad de azúcar que contiene. Como referencia, cuatro gramos de azúcar equivalen aproximadamente a una cucharadita.
Agregá canela u otras especias
Una forma de reducir el consumo de azúcar es incorporar especias que aporten sabor, como canela, jengibre, nuez moscada o clavo de olor.
Además de aportar sabor y aroma, las especias contienen antioxidantes.
También podés probar distintas combinaciones de especias o espolvorear cacao amargo en polvo sobre tu café, otro ingrediente rico en antioxidantes.
Probá una “siesta de café”
Probablemente pienses en el café como un estimulante. Sus efectos, sin embargo, no se producen de manera inmediata.
Una opción es tomar una taza de café justo antes de una siesta corta de 20 a 30 minutos. De esta manera, podrías despertarte con más energía.
Asegurate de no probar este truco durante las últimas horas de la tarde. Como recomendación general, lo mejor es dejar de consumir cafeína unas seis horas antes de ir a dormir.










