
¿Cuál es tu forma favorita de comer huevo? Si lo que buscás es que sea lo más sano posible, la respuesta probablemente no sea frito.
Los huevos son un alimento básico en una dieta equilibrada, ya que están repletos de proteínas, vitamina D, A, B2, B12, ácido fólico y yodo, pero la forma de prepararlos puede influir en lo saludables que son. Entonces, ¿cuál es la forma más sana de cocinarlos?
Aunque el huevo puede perder o ganar nutrientes según su preparación, la influencia es "mínima". Una cuestión más importante es con qué los acompañamos.
Por ejemplo, freírlos con mucho aceite les va a agregar un montón de lípidos y calorías extra. De hecho, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) advierte que este método puede aumentar la cantidad de grasa de un huevo en casi un 50%, por lo que los huevos fritos deberían reservarse más como un gusto ocasional.
Comer con frecuencia huevos revueltos fritos en aceite o manteca tampoco es demasiado recomendable. En cambio, si reemplazás la grasa por una pequeña cantidad de leche y le agregás algún nutriente extra, como verduras o atún, queda una receta perfectamente saludable.
La forma más sana y segura de cocinar huevos es hervirlos o escalfarlos sin sal. Entre ambos métodos hay pocas diferencias en cuanto a la salud.
¡A cocinar se ha dicho!










